Pues tengo a vuestros hijos jugando tranquilamente, así que aprovecho para escribiros el resumen de la reunión de ayer. Es una pena que vinierais tan pocos, la verdad. Que sepáis que os he puesto falta.
Empezamos haciendo un breve análisis de calificaciones y resultados académicos, del que se deduce que estadísticamente, andamos como siempre. Alcanzamos un 47% de sobresalientes y notables. En el otro extremo, sólo un 8% de suspensos.
Las dos asignaturas que plantean más problemas son precisamente las lingüísticas: Lengua Española e Inglés. El Inglés de sexto es complicado y pese a todo “sólo” han suspendido cuatro alumnos. Puede parecer raro, pero en comparación con los resultados de la primera evaluación obtenidos por los alumnos de Sexto la última vez que impartí Inglés en este nivel, son estupendos. Aquella vez fue una escabechina y esta vez son razonables. En cualquier caso, en todas las asignaturas el agregado de sobresalientes, notables y bienes supera el 50%. En Inglés no, así que cuidado con ella.
En Lengua Española, pese a que también hay cuatro suspensos, ese agregado se va al 60%, lo cual me inclina a considerar que se trata de casos de problemática individual.
Las demás asignaturas arrojan resultados absolutamente normales. Me alegra especialmente la mejora en Matemáticas respecto a lo del curso pasado, más que nada porque preparamos apoyos para algunos de los que el año pasado tropezaron y a la vista de los resultados parece que lo diseñamos bien.
Ya de paso, os anticipo que estamos rediseñando los apoyos de cara al segundo trimestre para dar respuesta a las dificultades detectadas estos meses.
Continuamos tratando cuestiones relativas al comportamiento en el colegio. Aquí os digo que pese a saber de antemano que Sexto es un curso complejo en este aspecto, hay que mencionar que ha habido algún que otro problemilla. Ha habido déficits de actitud (lo cual se nota en su desempeño en el aula y en los deberes, de los que ya os advertí hace algunas semanas y que siguen por los mismos derroteros). Pero no sólo eso; también ha habido cuestiones puntuales que han estropeado un poco la convivencia. Los enfados de años anteriores por el típico “me ha dicho tal, me ha dicho cual” se van enconando y francamente, no me gusta un pelo. Así lo siento y así lo digo. Como no quiero que se desmadren más de la cuenta, he tomado la determinación de ser más estricto en lo referente a las sanciones disciplinarias. Rara vez tomaba decisiones drásticas en esto y este año ya me he visto obligado a hacerlo alguna que otra vez. Seguiré haciéndolo tantas veces como considere necesarias.
Sabed además que no es una percepción exclusivamente mía. Varios de profesores los que pasan por el aula se han quejado de su actitud y comportamiento en demasiadas ocasiones, algo que el año pasado (o el anterior) no ocurrió. A ningún tutor le da gusto que le ocurra esto y yo no soy una excepción.
El tema estrella de la reunión y por el que más os eché de menos es el referente a los institutos de Educación Secundaria. Tuvimos un interesante debate que muchos os perdisteis y que no puedo reflejar aquí. Lo único que puedo transmitiros son mis consideraciones al respecto, teniendo en cuenta que en febrero empezará el proceso de solicitud de plaza en centros de Educación Secundaria.
Si habéis empezado a pensar en qué instituto solicitar, creo que debéis considerar los siguientes aspectos: en primer lugar, decidid sobre el bilingüismo porque como bien sabéis, los programas lingüísticos y no lingüísticos tienen cada uno sus ventajas e inconvenientes. Una vez tengáis clara esta cuestión, considerad la distancia a la que se encuentra el centro y la forma en que van a desplazarse hasta él. Al fin y al cabo, vuestros hijos van a acabar yendo y viniendo solos y merece la pena tenerlo en mente. En tercer lugar deberíais valorar el tamaño del instituto. Algunos son enormes y tienen medios para todo. Otros son más pequeños y quizás no cumplan vuestras expectativas. Ahora bien, en un instituto grande se van a sentir bastante más perdidos (sobre todo al principio) que en uno pequeño. Vosotros conocéis mejor que nadie a vuestros hijos y su capacidad de adaptación, que es básicamente lo que van a necesitar hacer los primeros meses. Nuevo edificio, nuevos profesores, nuevos compañeros, nuevas rutinas, nuevas asignaturas… Cuanto antes se adapten, mejor.
Sea como fuere y decidáis lo que decidáis, no tengáis miedo; el instituto no se come a nadie. Simplemente tened en cuenta que todo será nuevo y que, por mucho que os digan lo contrario, vuestros hijos agradecerán que al menos al principio estéis atentos a cómo les va para apoyarlos en sus primeras dificultades (que las tendrán y que las superarán).
De cara a las vacaciones de Navidad, os adelanto que el trabajo a realizar no incluye nada fuera de lo normal. Los deberes que les caigan en cada asignatura y poco más. Entre ese poco más está una tarea que les han encomendado para Matemáticas. Deben realizar (y presentar) quince divisiones con decimales. Los números del dividendo y el divisor se los deben inventar teniendo en cuenta lo siguiente: en siete, ambos deben ser números decimales; en las restantes ocho, sólo el dividendo debe incluir decimales. En enero deben entregarle la hoja con las quince divisiones a don Juan para que pueda corregirlas.
Ya de paso, os adelanto que en enero comenzaremos a trabajar de nuevo la conjugación verbal en español, así que podéis aprovechar estos días para refrescar tiempos verbales.
Eso es básicamente todo lo que dijimos ayer. Olvidé, sin embargo, comentar que este curso no habíamos recibido tantas aportaciones de ayuda al centro como en anteriores ocasiones y que francamente, las echamos de menos. Estaremos encantados si cambiáis de idea y nos echáis una mano al volver en enero.
Un saludo y feliz Navidad a todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario