Esta semana aún no había tenido ocasión de sentarme tranquilamente delante del ordenador para poder comentaros nada. El caso es que hoy también se me ha hecho bastante tarde, pero teniendo en cuenta que el jueves empezamos con las Jornadas y que estamos por lo tanto ultimando los preparativos, no quería dejar pasar otro día sin escribir.
Hemos repartido y practicado lo que todos vuestros hijos tienen que decir ese día durante la representación. No es nada difícil, todo lo contrario. Salvo unos poquitos que tienen que leer (sí, leer) unos textos algo más largos en inglés y en francés, los demás se limitan a decir una línea cada uno que en su caso sí deben memorizar. Mañana haremos un ensayo general, así que todavía estamos a tiempo de resolver dudas para que todo salga bien durante el jueves y el viernes. Recordar que esos dos días deben venir disfrazados de esqueleto. Algunos me han indicado con cierta preocupacion que su disfraz no tiene máscara y me han preguntado si tenían que conseguir una o venir maquillados. Les he dicho que yo al menos sí que vendré ligeramente maquillado y que ellos pueden hacerlo también si así lo desean.
Vamos con otros asuntos. Hoy he aprovechado parte del tiempo que he estado en clase con ellos para comentar los resultados del último examen de Natural Science (del que ya publiqué los resultados durante el pasado fin de semana). En realidad he aprovechado para comentar no sólo ese examen (que ha salido todavía peor de lo que esperaba) sino su desempeño durante las últimas tres o cuatro semanas. Llevo ya un tiempo advirtiendo que vuestros hijos no andan suficientemente centrados en el curso y me temo que no soy el único profesor de los que pasa a nuestra aula que piensa de esa forma.
Hoy he intentado hacerles comprender que su actitud en clase (y cuando digo actitud no me refiero exclusivamente al comportamiento) no es la adecuada para que el curso se desarrolle convenientemente. Del mismo modo que se lo he dicho a ellos, os lo cuento a vosotros por aquí. Además, me gustaría que os tomarais esta advertencia en serio, porque sabéis perfectamente que no soy muy dado a este tipo de mensajes. Al contrario, tiendo a normalizar y justificar su comportamiento porque entiendo que hacen lo que se supone que deben hacer considerando la edad que tienen.
Sin embargo, lo que he presenciado estas tres o cuatro semanas me preocupa bastante.
Ya avanzaba el otro día que me he sorprendido con gente que viene sin los deberes hechos de la que no lo esperaba, pero es que eso es sólo una mínima parte. Por no extenderme demasiado, os diré que en general hay demasiada desidia, dejadez, pasotismo e irreverencia. Es especialmente frustrante que les digas una cosa y les entre por una oreja para salir por la otra. Les llamas la atención por algo que han hecho mal, intentas que razonen y lo vuelven a hacer al instante (hoy mismo me la han hecho por enésima vez). Los preparativos de las Jornadas, por decirlo suavemente, están siendo mucho menos agradables que los de cualquier otro año. Muy pocos demuestran tener verdaderamente ganas de colaborar y algunos han hecho lo que se les ha pedido con tanta desgana que francamente, han hecho un trabajo muy mejorable. Así como os lo cuento a vosotros se lo he dicho a ellos esta mañana.
Para rematar la jugada, demuestran una capacidad de autocrítica inexistente y encima toleran fatal cualquier cosa que le digamos los profesores. Vamos, que están hechos una joya.
Seguro que algunos estaréis pensando que la cosa no va con vuestro hijo, que menudo mensaje alarmista, exagerado o innecesario... pero repito que el descontrol es muy generalizado y está mucho más extendido de lo que podáis imaginar. Ya sea por unos motivos o por otros, raro es el que se escapa.
El resultado de todo esto, lo que os escribía unos párrafos más atrás. Ando muy preocupado. A ver si dejamos pasar las Jornadas y volvemos a centrarnos, que falta nos hace si queremos aprobar el curso.
Un saludo y disculpadme por el sermón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario